En la Península de Osa encontraron el lugar idóneo: una finca de 50 hectáreas de montaña, de la cual un porcentaje muy pequeño estaba dedicado a la producción de cacao y la mayor parte del terreno es un bosque poco intervenido con una incalculable riqueza natural, que alberga tres nacientes de agua y una vasta biodiversidad
Cuando Alex llegó a Osa además de encontrar la "finca de sus sueños", como él la llama con una gran sonrisa de satisfacción, se topó con un proyecto denominado "Liderazgo Juvenil Empresarial" impulsado por las Fundaciones Neotrópica y AVINA, para impulsar el desarrollo de proyectos empresariales de jóvenes de la zona destacados por sus características de liderazgo.
Al incorporarse en este proyecto, Alex le aunó a su sueño un elemento más, el establecimiento de senderos para la interpretación ambiental en el bosque, asimismo se ha dado a la tarea de recuperar el cultivo de cacao, el cual estaba abandonado cuando llegó a la finca; esto le permitirá ofrecer un "tour de cacao" en el que los visitantes conozcan todo el proceso de producción de este fruto que como Alex dice "todos consumimos, pero la mayoría desconoce".
Lleno de entusiasmo, con botas de hule, ropa de trabajo y un discurso inspirador Alex contó también que pronto funcionará nuevamente un trapiche que operaba antes en la finca y que él retomará como un componente más de este sistema en el que todos los elementos: ganado, cultivos, bosque y ser humano se conjugan y realizan su sueño de formar parte de un ciclo sumamente respetuoso del equilibrio natural. |